Mittwoch, 20. Februar 2008

Stahl

Un tren que parte al este.

Andén de las suciasdespedidasinfinitas.

Me quedo.

Unos ojos salados
que relampaguean tras el cristal.

Aún en tu rostro podían

divisarse

-si bien
el humo
no me hacía caer
bajo la
bestia
metálica-

los vomitivos kilómetros que siempre nos separaron.



Millones de vías,
quince vueltas al mundo,

tanto fuímos capaz de recorrer
entre apenas un metro y pico de sábanas
y charcos llenos de humedad,


en direcciones opuestas.

1 Kommentar:

KrissMe hat gesagt…

Während meine öffnung mit Aromakaramel folgt und Ihre Arme nicht wegrücken, hier bin ich…

Kostbarer Text, folgt folglich.

=)

(Ihr übersetzer ist schlecht);D